lunes, 13 de febrero de 2012

LOS HOMBRES QUE SON REALMENTE HOMBRES, NO PAGAN POR SEXO.


La trata de personas tiene muchos rostros y los hombres que compran mujeres son grandes cómplices, pues es su dinero el que financia a las redes de tratantes. Hay que asumir esta responsabilidad, pues muchos de ellos dicen que "solo van a ver" y el hecho de pagar una entrada, mantener los lugares abiertos con clientes, funcionando, eso es el verdadero problema...

MIENTRAS HAYA DEMANDA SE SEGUIRÁN ESCLAVIZANDO A NIÑAS, NIÑOS Y MUJERES EN EL MERCADO SEXUAL...

¡Si eres hombre hazte responsable!!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchos saludos mi nombre es Washington tYapia sigamos en marcha compañero para terminar con estos delitos .

Doy Policia Nacional EC. y seria un gusto en unir fuer-as con usted para poder desarticular estas redes trabajo en el grupo Operati-o contra la trata de perzopnas de la dinapen

Francisco Guayasamin dijo...

Estimado Washington,

En lo que pueda ser util, cuente conmigo.

Lo vivi en carne propia... y otros al igual que mi lo vivieron, pero no lo denuncian, porque han perdido fe en la justicia. Pero que bueno que haya policias y gente que este interesada seriamente en esto. Crease que así evitaran mucho, pero mucho sufrimiento, y sin miedo
llevar a tanta gente que incluso tiene "poder" a manos de la justicia.

Un abrazo cordial,

FRANCISCO GUAYASAMIN
Skipe: paiscanela
Celular: 086-588404
Quito - Ecuador

Cliente X dijo...

Me gustaría no tener que financiar a las mafias, pero desgraciadamente pagar impuestos no es algo voluntario.

Anónimo dijo...

El pagar por una prostituta, es realmente no tener huevos. Es no saber conquistar a una mujer por lo que es, y llevarla a la cama.

El pagar por una prostituta, es
simplemente aceptar y utilizar a un ser humano sexualmetne, sin saber que hay detras de eso.

No se trata de las mafias, se trata del mismo ser humano, que en muchos de los casos, sufre, es abusada.

Los hombres que realmente son hombres, conquistan a las mujeres,, y son tan buenos amantes, que las mismas mujeres los buscan para que las complazcan.

Los pocos hombres, realmente son los que tienen que pagar, para poder obtener favores sexuales.