viernes, 9 de diciembre de 2011

EL COMERCIO SEXUAL PREPAGO... Una Industria subterránea y oculta.



El comercio sexual prepago es una industria subterránea y oculta en constante crecimiento. Según cifras, la gran mayoría de los y las trabajadoras sexuales pertenecen a las clases media y baja, de modo que su preparación académica, situación social y condiciones de vida difícilmente podrían garantizarles un ingreso similar en cualquier otra actividad. El interés que pueden ofrecerle otras actividades es relativamente bajo puesto que, aún con los riesgos y el estigma que la prostitución supone, el trabajo sexual representa una mejor oportunidad económica. También es cierto que el sexo remunerado puede darse, en algunos casos, dentro de una dinámica del simple goce, la autodeterminación y la lúdica, y que el placer del sexo sin compromisos ha existido a lo largo de la historia. Pero además el comercio sexual puede generarse como una relación de poder en la que se toma la intimidad comprada como un objeto de lujo y, a su vez se vende como medio para asegurar a una posición de poder y satisfacción a través de una acumulación rápida de capital económico.



En la investigación publicada en 2008 por el profesor Misael Tirado de la Universidad del Externado de Colombia sobre el comercio sexual en Colombia, bajo la premisa de que todo puede ser comprado ahora el dinero se expresa en formas de prostitución sui generis como la modalidad de las/os prepago, en donde el cliente paga cifras elevadas para acceder a la intimidad de mujeres u hombres con un mejor status social, con educación y otro tipo de oportunidades. Se trata de mujeres (aunque no se descarta en hombres) que no se pensarían susceptibles de ingresar en ese mundo. Según el profesor Tirado “el hecho de que la mujer ó el hombre prepago no sea él o la típica hombre/mujer que se prostituye por necesidad, o que en principio no sea una “trabajadora sexual” es lo que le otorga ese valor agregado”. Pero la dinámica comercial de este fenómeno lo obliga a evolucionar generando una nueva categoría: “las/os pico y placa”. Al parecer ya todas/os se hacen llamar prepago y por ello estos jóvenes universitarios buscan diferenciarse como una categoría de “élite para la élite” que van directo a hoteles, atienden en horario de restricción vehicular y ellas/os mismas/os escogen a sus clientes mediante grupos de amigos de los mismos en bares, spas y gimnasios, entre otros; colocan las condiciones; no se ofertan en catálogos, ni tienen una madame o manager; y no se vinculan por estricta necesidad pero sí por las ventajas del relativo negocio. Para muchas/os su condición es temporal porque “cuando sean profesionales tendrán un capital económico que les permitirá ser solventes”, según el profesor Tirado. Son mujeres y hombres que, según muestran los testimonios de las/os universitarias/os identificadas/os en su estudio, cuentan con los recursos y conocimientos para ser dueñas/os de “su negocio” e invertir sus ganancias en acciones, la bolsa de valores, entre otros.



El fenómeno del comercio sexual y más aún el del comercio sexual universitario se hacen difíciles de abordar, entender y visibilizar en todo nivel institucional: desde las familias hasta las instituciones educativas y el Estado. A pesar de tener un núcleo familiar, compartir y vivir con familiares cercanos o amigos con quienes comparten apartamento, estas personas no conocen nada de su “actividad secreta”. Por su parte, según Patricia Mugno, directora del Programa Mujeres en Condición de Prostitución de la Secretaría Distrital de Integración Social, dice que, no se cuenta información o estadísticas claras respecto al número de mujeres y hombres que se encuentran en situación de prostitución, y menos aún de las mujeres y hombres involucradas/os en el comercio prepago ya que, como afirma la funcionaria: “es un tema mucho más delicado porque está de por medio el respeto a la intimidad, además es muy difícil que un joven esté dispuesta/o a ser identificada/o como prepago siendo estudiante de cierta universidad”. El fenómeno al parecer tampoco es evidente para las mismas instituciones académicas. Según Gabriela Roullón, Directora del Centro de Consejería de la Universidad de Los Andes, donde se ofrece asesoría y orientación sicológica a los estudiantes, el fenómeno del comercio sexual prepago entre estudiantes no se ha evidenciado desde esa entidad. Acceder a información que permita registrar el fenómeno es difícil además, por el hermetismo que debe manejar la institución. La doctora Ana María Trujillo, del Centro Médico de la misma institución, está restringida incluso para comentar si se presentan o no casos médicos relacionados al comercio sexual. Ambas profesionales creen que si algún estudiante se encuentra en dificultades médicas o sicológicas derivadas de su situación o estilo de vida como prepagos, es poco probable que se dirijan a una oficina de la misma universidad para buscar asesoría profesional por temor a ser identificados. Por su parte, el profesor Misael Tirado explica que la dinámica del comercio sexual presenta dificultades para su abordaje investigativo por su carácter subterráneo, invisible o clandestino: “la sexualidad tarifada es un fenómeno complejo de abordar. Su carácter dual de ilegalidad y legalidad en combinación dificultan obtener datos concretos sobre el número de actores, participantes del negocio y las ganancias que se obtienen”.



El tema del comercio sexual merece además la atención pública en cuanto a los riesgos físicos que enfrentan quienes que se dedican a esta actividad: aunque no se tiene datos que refieran específicamente al comercio sexual universitario, según datos de la Secretaría Distrital de Integración Social un 65% de usuarios del servicio de prostitución creen que las/os “trabajadoras/es sexuales” pueden ser objeto de abuso sexual o violencia. Además “la fluidez entre sexo recompensado, prostitución y promiscuidad” que se identifica según Misael Tirado en esta dinámica, se suma a un abanico de posibilidades de oferta sexual: vaginal, anal, grupal, swingers, gang bang, aumentando las condiciones de riesgos de infecciones de transmisión sexual, embarazos y VIH.



La discusión sobre el comercio sexual debe ir más allá del discurso de la autonomía y del poder de autodeterminación de aquellos que recurren al pago por sexo y recordar que es también una dinámica social que responde a la necesidad de poder y de acumulación material impuesta por la sociedad. “Estas/os jóvenes creen tener el control sobre su cuerpo y su sexualidad, pero olvidan que es la misma sociedad quien ha creado necesidades superfluas de consumo y de aparente bienestar” –sostiene el profesor. Esta dualidad entre autonomía y condicionamiento social se refleja en las propias palabras de una de las jóvenes consultadas por el profesor: “es mi libertad a gozar mi cuerpo, y a tener una compensación gratificante que me permite capitalizar conocimiento y de paso bienes materiales…con veintiún años, dos como “pico”, no le puedo pedir nada más a la vida, ya tengo dos apartamentos mi propio Volvo, y una jugosa cuenta bancaria”.

Por Diana Avellaneda

1 comentario:

Anónimo dijo...

Resumiendo lo que investigando sobre el amplio tema de la prostitución; quienes ejercen esta actividad categorizada o no, como prepago, pico, etc, están conscientes que ejercer la libertad de vender su cuerpo conlleva múltiples riesgos; a diferencia de quienes se dedican a la pornografía, los trabajadores sexuales realizan su actividad de la manera más oculta posible, de tal forma que es imposible que se oferten a través de fotografías, filmaciones o cualquier otro medio que permita ser fácilmente identificados.
Si una persona no ejerce la prostitución voluntaria o involuntariamente en ninguna de sus categorías por así decirlo, y son terceras personas quienes toman la identidad de otra persona , invaden su intimidad y plantan falsa evidencia para presentarla como tal, estamos frente a una no nueva pero desconocida modalidad de trata; la explotación sexual o trata de personas (blancas) es la verdadera actividad de este medio que deja ganancias multimillonarias ; incluso por las actividades paralelas que se llevan a cabo sitios de tolerancia y diversión nocturna como tráfico y micrográfico de drogas, adopciones ilegales, migración ilegal, lavado de dinero , pornografía etc, etc, etc.
Estas redes están muy bien Organizadas, incluso disfrazadas en Iglesias cristianas, los miembros, jefes y dueño ejercen cargos estratégicos en Instituciones estratégicas, puesto que las ganancias no son solo nacionales, también son Internacionales, lo que hace que este tipo de delitos tengan éxito es la participación de policías y militares con cargos medios y altos, médicos, abogados, grafólogos, políticos; en entidades como Ministerio de Salud, Registro Civil, Juzgados, Centros de Rehabilitación por drogas y alcohol, medios de comunicación, casas de tolerancia, Instituciones Bancarias , Ongs de discapacidad , casas hogares etc. Todas están van de la mano y cumplen un rol específico con el fin de maquillar la procedencia del dinero.
Una mujer en condición de prostitución está asociada por su actividad a las drogas y alcohol, de allí, que se las vincule a niños de casas hogares con discapacidad, adopciones ilegales, vientres de alquiler, pornografía, tráfico de drogas etc. Hurtar, suplantar la identidad de mujeres que no se dedican a la actividad sexual o pornográfica, invadir su privacidad y trucar evidencia para divulgarla usando redes sociales y otros medios para fingir todo un proceso legal, judicial y de labor social, es mucho más rentable que un proceso real. Y bajo este sistema se llevan a cabo muchos otros procesos delictivos y Judiciales. Delitos de esta magnitud y de largo plazo no se realizan por solo dar gran desprestigio, Las victimas quedan vulnerables ante cualquier peligro, porque son reconocidas por los usuarios de estos sitios de internet, es importante investigar para conocer el movimiento y las fachadas de estos sitios de tolerancia y evitar que se obtenga falsa evidencia.
Estas redes delictivas no tienen consecuencias legales pese a ser identificados y denunciados debido al tráfico de influencias y abuso de autoridad.
Hay que tomar en cuenta que es fácil para quienes tienen cierta autoridad cometer delitos utilizando los mismos medios que se usan para investigarlos.
Es importante que se cree una ley que permita demandar a nivel internacional como primera instancia a quienes somos víctimas en nuestro país de graves violaciones de derechos humanos, es inconcebible que por fines fraudulentos, se crean con el derechos de jugar con la dignidad de la gente creando de la nada madres sin ser madres , discapacitados sin tener discapacidad, drogadictos sin tener adicciones y delincuentes cuando los delincuentes son ellos; la mayoría de involucradas son mujeres bajo la investidura de labor social que a diferencia de las víctimas nadie ha husmeado su intimidad, ¿caso contrario?…….; vivimos en una sociedad con moral prostituida, disfrazada de damas y caballeros.
Mariela Irene Chávez.